Recuerdo a mi hermano Álvaro tumbado en el sofá viendo videoclips totalmente embobado. Aún veo los cassetes de su habitación y esa “minicadena” todo el día encendida. Guardo todavía todas las cintas tituladas “mix”, “remix” y “megamix” donde conviven Genesis, Seguridad Social y Bon Jovi (cuando llevaba leotardos). Me acuerdo del pequeño Fisher-Prize que me dejaron los Reyes Magos y que obligaba a mi madre a comprarme pilas nuevas cada dos días.
Todos tenemos días que, sin darnos cuenta, nos marcan para el resto de nuestras vidas. Y no hablo de desgracias, sino de detalles maravillosos, momentos deliciosos, situaciones que nos obligan a sonreir cuando las recordamos y que nos las guardamos dentro como un valioso tesoro.
Álvaro sólo pulsó el PLAY de la minicadena. No sabía exactamente el qué, pero ese "Black or white" me debió calar. Aún hoy lo recuerdo y se me ponen los pelos de punta. Eran las navidades de 1991, y yo tenía 7 años.
BUENISIMO!!!! I KNOW IT BUT I NEVER SAW A PERFOMANCE! IS VERY FUNNY DUDE!!
ResponderSuprimir